Los Rolling Stones desataron una locura en La Plata

La legendaria banda británica renovó anoche su idilio con el público argentino con un contundente show en el Estadio Único de La Plata, en el que el grupo dejó en claro que se trata del mayor espectáculo que pueda brindar el rock mundial. Más de 50 mil personas vieron que Mick Jagger y compañía siguen vigentes.

En lo que fue el primer recital de una serie de tres que planean realizar en esta cuarta visita al país, en el marco del América Latina Olé Tour 2016, “Sus Majestades Satánicas” desplegaron 19 canciones, a los largo de casi dos horas y media, en una verdadera seguidilla de clásicos que se resignificaron a partir de vibrantes interpretaciones.

Ocurre que el combo integrado por Mick Jagger, en voz; Keith Richards, en guitarra; Ron Wood, en guitarra; y Charlie Watts, en batería; se mostró en un nivel superlativo en el aspecto musical, no sólo por su potente y aceitado sonido, sino también por los riesgos asumidos sobre todo a la hora de incursionar en largas zapadas, como sucedió por ejemplo a la hora de interpretar “Midnight Rambler”. En este sentido, el grupo reposó sobre el bajo de Darryl Jones, mezcla de contundencia y sutileza; los teclados del virtuoso Chuck Leavell y Matt Clifford; los vientos de Tim Ries y Karl Denson; y los coros de Bernard Fowler y Sasha Allen.

A las 21.10 y luego de que se proyectaran imágenes que aludían a esta nueva gira encarada por el grupo, Keith Richards, vestido de negro, disparó los primeros acordes de la introducción de “Start me up” y desató una fiesta que podía ser palpada desde muy temprano, tanto dentro como en los alrededores del estadio.

El gran maestro de ceremonias, como de costumbre, fue Jagger, muy comunicativo con el público, quien, desde su ingreso a escena vestido de negro con un saco verde brillante, inició sus típicas performances, con sus tradicionales pasos de baile. En un esfuerzo por hablar en castellano, el vocalista destacó que era su “primera vez” en La Plata, bromeó sobre lo lejos que quedaba de la Ciudad de Buenos Aires, contó que disfrutó de un show de tango y festejó que Watts “paseó por la Costanera y comió un choripán con chimichurri”.

La seguidilla inicial fue demoledora con “It’s only rock and roll”, “Tumbling Dice” y la misteriosa e intensa “Out of control” en donde la banda se olvidó por un rato de toda la parafernalia que rodea a sus shows y se concentró en brindar una de las más brillantes interpretaciones de la noche.

Para el final, la fiesta stone fue llevada al extremo en una sucesión de éxitos que dejaron sin respiro al público. El inicio del fin lo marcó la festejada “Brown Sugar” y luego, todo se tiñó de rojo y las pantallas comenzaron a mostrar mandalas, cruces y hasta la cara del mismísimo Lucifer, para darle paso a “Sympathy for the devil”. “Jumping Jack Flash” ofició de falsa despedida, y un coro marcó el regreso al escenario para los bises con las estrofas de “You can’t always get what you want”, tema que fue ganando en intensidad hacia el final, lo cual dejó el terreno listo para que “Satisfaction” pusiera el broche de oro.

Te dejamos videos de lo que fue la primera gran noche de los Stones en La Plata.

 

 

 

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