Fanática argentina: “Justin Bieber me miró con cara de hijo de puta”

Los Rolling Stones se siente como en su casa cada vez que visitan nuestro país. Los Ramones cuando pisaban suelo argentino no podían creer lo que generaban y por eso los ex integrantes vienen muy de seguido (Marky Ramone tocará en Córdoba el domingo, en agosto vendrá Richie Ramone y en septiembre CJ Ramone). Axl Rose y Slash, antes de la reconciliación, habían tocado por última vez juntos en el estadio de River en 1993. Son algunos ejemplos de cómo las verdaderas estrellas de la música tratan a la Argentina.

Hace algunas horas, la supuesta estrella Justin Bieber volvió a dar la nota al desprestigiar nuestra bandera. Una argentina, claramente con problemas auditivos, lo encontró en la ciudad Nueva York y lo esperó junto a un grupo de fans. Al verlo con la ventana abierta de su auto, le dio una bandera argentina. Pero el cantante miró mal a la fan, tiró la celeste y blanca al piso y cerró la ventana.

La fanática argentina que le tiró la bandera a Justin relató el episodio y parece que el amor a su ídolo se está terminando. Según el portal Mundo TKM explicó:

Cuando salió, los guardias nos decían que nos alejemos entonces agarré rápido y se la tiré (la bandera). Me miró con cara de hijo de puta y me dijo por qué hice eso y yo le seguí pidiendo perdón, me miró de nuevo con cara de hijo de puta, la agarró, la tiró al piso y subió la ventana. Yo sé que estuvo mal que se la tire pero fue sin querer que le caiga ahí y tiene que entender el fanatismo. Tengo 15 años y podría haberme tratado mejor siendo que le pedí perdón y me escuchó.

Seguramente queda en la mente de Bieber su mal paso por nuestro país en 2013. En ese año llegó para dar varios shows, una de las presentaciones en Buenos Aires la suspendió por una supuesta descompensación. Si te gustan los excesos tenes que bancártela. Como si eso fuera poco barrió el piso del escenario con una bandera argentina.

Además, en esa visita se abrió una causa en la Justicia por el escándalo que protagonizó junto a sus custodios a la salida del boliche porteño Ink. En aquel momento, un fotógrafo y un camarógrafo fueron agredidos por los responsables de la seguridad del artista pop.

Seguramente, el canadiense seguirá dando la nota con sus reacciones contra Argentina. La cabeza no le da ni siquiera para pensar que acá hay muchos adolescentes, mal que nos pese, que lo tienen como un ídolo.

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