Descubrí la increíble historia del líder de Carajo con una víctima de la AMIA

La vida te sorprende con historias que parecen sacas de una película. En tan solo minutos te pueden sorprender y dejar sin palabras, como si el destino, en algunas circunstancias, estuviese bien escrito para emocionarte hasta las lágrimas. Algo así le sucedió al líder de Carajo después de participar en el homenaje que 100 artistas hicieron a las víctimas del atentado a la AMIA.

Marisa Said, de 22 años (casualmente la misma cantidad de años que pasaron desde el atentado) fue una de las víctimas del brutal ataque a la mutual judía, un día como hoy pero de 1994. La joven estudiaba psicopedagogía y trabajaba como recepcionista en la AMIA, cuando una bomba explotó en el lugar dejando 85 muertos. Ahora, la historia de Marisa se convertirá en una nueva canción de rock.

¿Por qué tendrá un homenaje tan grande?

Todo comenzó cuando el Facebook de AMIA publicó el video donde Marcelo “Corvata” Corvalán cantó el fragmento que rezaba: “Todos los muertos de la AMIA” en el tema ‘La Memoria’ de León Gieco. Los comentarios a esa publicación empezaron a multiplicarse pero hubo uno en particular que llamó la atención. Un argentino que vive en España de nombre Martín Gruver, comentó que “Corvata” había sido compañero de primaria de una de las víctimas del atentado: Marisa Said. Y concluyó: “No creo que Marcelo esté al tanto del destino de nuestra compañera”.

En ese momento, Elio Kapszuk, director del video en cuestión, le comentó al cantante y bajista de Carajo sobre este comentario que no pasó desapercibido. Pero el músico no lograba recordar a Marisa. Según su relato, Corvata expresó: “No me acuerdo de nada: me habían cambiado de turno y estuve con ese grupo solamente en sexto y séptimo”, en la escuela de Villa Crespo llamada Francisco Desiderio Herrera.

Kapszuk se puso en campaña y comprobó las sospechas. Tanto Corvalán, como Gruver y Said, figuran en la lista de calificaciones del curso de séptimo grado de la promoción de 1984. Pero no se detuvo ahí, sino que consiguió el teléfono de la madre de Marisa y estableció el contacto. Cuando las fotos llegaron a la retina del líder de Carajo sus ojos se llenaron de lágrimas. La empezó a recordar. Era esa chica que lo ayudó a integrarse al nuevo grupo, donde no tenía amigos. Como reza la canción que interpretó: “Todo está guardado en la memoria”.

Teresa, la madre de la chica, junto con sus dos hermanos, se reunió con Marcelo. Pero en la reunión, la familia de la joven no llevó solamente las fotografías. También traía consigo una carta que Marisa le había escrito a Dios a los 16 años. En ese texto manifestaba su profundo amor, pedía perdón por haber dudado y rogaba que “desaparezca” la “injusticia”.

Al saber esto, “Corvata” ya no podía disimular las lágrimas. Sabemos que es un hombre de fe, cuya creencia y religiosidad manifestó en reiteradas ocasiones. A partir de ese momento, la idea de componer un tema inundó la mente del artista.

Lito Vitale ya está trabajando sobre la música de la poesía de Corvalán. “Ahora tengo una nueva amiga”, le dice Marcelo. El final de la canción es tan emocionante cómo la historia de reencuentro entre el líder de Carajo y Marisa: “Hoy solo vuelvo a decir, lo mismo que dije ayer, no se preocupen por mí, donde estoy me tratan bien, como pedí”.

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