“Yo soy ricotero, buen padre y por último jugador de fútbol”

Santiago López es capitán de Villa Española, un equipo uruguayo que ascendió este año a Primera División, y en una entrevista publicada hace unos meses por el portal Referí, expresó su admiración por la banda que supieron integrar el Indio Solari y Skay. Obviamente, también habló de fútbol pero desde un lugar totalmente distinto.

“El fútbol tiene un sistema enfermizo, perverso e injusto. A mí me tiene podrido que los pibes que juegan la pasan mal. Cuando termina el entrenamiento y veo que se tienen que tomar el bondi y no tienen para comer, me hace caer en una realidad que me tiene harto”, dice Santiago. Además, agregó que “si hubiera aceptado transar con representantes hoy tendría mi vida económica resuelta, pero tendría mi vida como ser humano arruinada por cambiar mis ideales por guita”.

López no tuvo reparos en hablar sobre Messi o Maradona: “El primer revolucionario del fútbol fue Maradona, que tenía un compromiso social tremendo. Después de ganar un Mundial fue y apoyó a Hugo Chávez. Messi después de los partidos se acuesta en un sauna en su casa cinco estrellas y no dice nada el hijo de p…”.

También opinó sobre la renuncia (que al final no fue) de Messi a la selección: “Lo único que dijo fue que renunciaba a la selección porque no puede ganar. No me jodas, nosotros perdemos todos los días y nos cambiamos en lugares de mierda. Seguí en la selección que ya te va a tocar ganar”.

“Messi y Maradona vivían dentro del sistema y eso te lleva a hacer cosas que te exceden. Maradona estaba enfrentado con Bush padre y saludó a Carlos Menem. El sistema te puede engañar. Yo veo a Menem y le escupo la cara”, subrayó.

El lujo es vulgaridad

“Mi carrera fue buenísima, la pasé de fiesta. Muchas veces no me cuidé pero decidí vivir mi vida como cualquiera. Estar en el exterior es complicado y yo puedo decir que hoy estoy donde quiero estar, no muchos pueden decir eso. No me interesa la plata, me interesa pasarla bien. Cuando supe que mi equipo estaba mal dejé todo y vine a ponerle el pecho. Jugué en la C, en la B y ahora en la A. No fue una utopía rescatar al club y hoy estamos donde queremos”, resume Santiago.

Según el delantero uruguayo, cuando se dio cuenta que se volvió un mercenario guardando plata en un banco decidió regresar a su país: “La felicidad no va por ahí, tener plata para ser más rico en el cementerio no es para mí. Siempre me cuestioné la situación de jugar en el exterior porque vivís en una burbuja. En Guatemala la pasé bárbaro, pero lo único que hacía era guardar plata en el banco mientras mis viejos envejecían y se perdían de ver crecer a mi gurisa. En ese momento decidí volver a Uruguay”.

Los Redondos en su vida

“Yo soy ricotero, buen padre y por último jugador de fútbol. Si me tengo que definir lo hago de esa manera. Los Redondos me formaron como persona, mi familia también y me considero un buen padre. Después viene el fútbol. Soy mucho más profesional de Los Redondos que profesional en el fútbol”, argumenta el delantero uruguayo. Para él, la música con contenido social es el vehículo para transformar una sociedad.

Santiago es mucho más que un futbolista, es un activista social por causas tan permanentes como perdidas, despreciadas e ignoradas por sus colegas. Fue así que se lo pudo ver en la campaña contra la baja de la edad de la imputabilidad en Uruguay.

“El fútbol es como la música. La música que no es comprometida con lo que pasa no la escucho. Los futbolistas tenemos tremenda repercusión y no podemos quedarnos de brazos cruzados. Formamos parte de la sociedad. Es como dice la remera: todos somos familiares. Yo tengo una herramienta que puedo explotar y es el compromiso social. Puedo estar equivocado, pero hago lo que siento y si me equivoco me chupa un huevo”, sentenció.

Foto: Referí/C. Lebrato

Comentarios