Asesinaron al baterista de la banda punk Superuva

El baterista de Superuva fue asesinado anoche a puñaladas en una violenta pelea ocurrida a la salida de un boliche ubicado en Quilmes. En ese lugar la banda había realizado una presentación. Juan Ledesma recibió tres puñaladas a la salida del bar “Don Pedro”. El atacante está prófugo.

Lee también: La Renga no tocará en el Hipódromo de Rosario

El músico cayó al piso tras sufrir lesiones en la axila y el abdomen. Posteriormente, fue trasladado Hospital Iriarte de Quilmes por sus propios compañeros. Sin embargo, pese a las maniobras que los médicos le practicaron para salvarle la vida, el baterista murió.

Hace algunas horas, Superuva manifestó su dolor a través de Facebook. Además, publicó las fotos de quien habría sido su asesino, quien tras apuñalarlo escapó del lugar. “Amigos no tenemos palabras, explicación o tan solo consuelo. Juan era la persona menos conflictiva, más amable y por sobre todo un excelente ser humano que no merece esto que le ha sucedido”.

¿Cómo sucedió el asesinato?

Tommy Gun (guitarrista) habló con Soy Rock sobre el lamentable episodio. “Cuando decidimos irnos había mucha gente afuera todavía, nos piden unas fotos y aparece este chabón. Nos dimos cuenta porque nos tira un botellazo que no nos pega y cae en el piso al lado nuestro”, explicó.

Lee también: Iorio: “Me decían ‘facho, amigo de la yuta’. Acá tienen muchachos”

“Se acerca a Checha al grito de ´devolvele la plata a las bandas, garca’. Yo supongo que se refiere a los productores que por ahí les piden unos pesos a los grupos para telonear a las bandas que están consagradas, digamos. Ese dinero no es para nosotros”, añadió el músico.

Además, contó que “lo encara a Checha, saca la navaja, yo lo paro, pero a mí es como que no me ve. Sigue hasta Checha y ahí es cuando Juan se pone en el medio. Fue todo muy rápido, le dio tres puñaladas. Después lo agarraron a Checha. Lo cagaron a palos, él, dos muchachos más y dos mujeres. Obviamente todos saltamos, pero el hecho de las puñaladas fue muy rápido, muy breve”.

“Cuando lo dejan a Checha tirado, golpeado, le golpeo la puerta al del bar que ya estaba cerrado y me abre. Lo meto a Checha y lo acompaño al baño a limpiarse. Cuando vuelvo a salir veo que a 50 metros le siguen pegando a Juan cuando lo intentaban meter en un auto para llevarlo al hospital. En un grado de violencia y de furia incomprensible”, finalizó.

Comentarios