Los primeros videos del gran show de Paul McCartney en La Plata

Anoche, el ex Beatle le puso calor a la fría noche en el estadio Ciudad La Plata con un concierto memorable de altísima calidad musical en el marco de la gira ‘One On One’ en el primero de sus dos shows programados en la capital bonaerense. No decepcionó a los más de 40 mil espectadores que encontraron en las canciones de la leyenda británica el calor para vivir una noche con uno de los mejores repertorios que un artista puede ofrecer en un concierto bajo temperaturas bajas.

Paul invitó a todos a una gran fiesta con el estruendoso acorde de “A Hard Day’s Night”, el éxito beatle de 1964, que fue la bienvenida que le otorgó Paul a sus seguidores en el Ciudad La Plata. La rockera “Save Us” de su último disco New, de 2013, no desentonó y si al público le habían quedado más ganas de Beatlemanía, McCartney se despachó con “Can’t Buy Me Love”.

Sin embargo, Paul, quien ha mejorado en la prestancia de su voz, no se queda solo en las canciones de Los Beatles para potenciar su show. También recurre a lo mejor de Wings con ‘Nineteen Hundred And Eighty Five’ o ‘Maybe I’m Amazed’, dedicada a Linda Eastman, su esposa que falleció en 1998.

McCartney también es buenos modales, es diplomacia en el escenario, en el gran manejo del escenario, y la gente lo quiere, y se lo hizo saber; él supo devolver toda devoción que agradece desde que se hizo cargo definitivamente del legado beatle.

Paul se divirtió, como cuando hizo una ‘jam’ del clásico cántico argentino en los conciertos: “Oh, oh, oh!!!” y McCartney los acompañó en guitarra acústica. También se rió en “Something”, cuando olvidó una parte de la letra, pero salió bien del paso y todo está perdonado, porque es Paul McCartney, una de las mentes (la otra es John Lennon, claro) que cambió el modo de escuchar y hacer música.

Las emociones fueron fuertes con “Blackbird” y “Here Today”, dedicada a Lennon en una conversación que nunca tuvieron, y hasta se animó a incluir “FourFiveSeconds”, el éxito que supo compartir junto Rihanna y Kanye West.

Las horas pasaron rápido y la multitud, cuando quiso acordar, ya estaba en pegadizo estribillo de “Band On The Run”, el gran éxito de Wings, y después se emocionó con “Let It Be” y festejó tanto fuego de artificio desperdigado en el aire con la explosiva “Live And Let Die”.

McCartney tuvo más para dar y fue letal: “Hey Jude”, para cantar una extensa coda que pareció detener el mundo por un instante, para olvidar cualquier problema, para creer que se vive en un mundo mejor, como ese mensaje que supieron propagar Los Beatles en los sesenta.

El bueno de Paul no tomó ni una sola gota de agua y solo se retiró del escenario para el esperado ‘bis’ que fue antológico. Primero entonó “Yesterday” y la canción más versionada del mundo no falló. La aparición de “Hi Hi Hi”, el rock prohibido de Wings en 1972 por apología a las drogas y el sexo, fue otro motivo de salto en el lugar que se extendió con “Birthday”.

En el bis, McCartney arrancó con “Get Back” pero antes hizo subir a una joven argentina con su hija que no tendría más de 10 años y le dio un bajo blanco a la pequeña Leyla, la niña tocó con maestría junto al Beatle, dejando a todos boquiabiertos y emocionados al igual que el ídolo.

Luego de despedirse de las argentinas Leyla y su madre, Paul y toda su banda arrancaron con “Birthday” y tras escuchar al público aullando y vibrando, arremetieron con el meddley integrado por “Golden Slumbers-Carry That Weigth y The End”, para el que se puso el sacón debido a la baja temperatura reinante.

Tras la catarata musical de los últimos minutos y ante una ovación atronadora, McCartney se despidió con un: “Fue una noche maravillosa Buenos Aires. Nos vemos la próxima. See you next time”. Paul tendrá otro inolvidable encuentro con el público argentino el próximo jueves, cuando ofrezca el segundo show en La Plata, y aunque repita el repertorio, nos volverá a sorprender, como lo hizo toda su vida.

Fuente: Télam

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