The Strokes empezó con una versión cumbiera y se refirió a Messi, en el cierre del Lollapalooza

La segunda, y última jornada del Lollapalooza, se comenzó a vivir desde temprano cuando, aún con la luz del sol, el inoxidable Duran Duran echó mano a sus grandes hits de los ’80 y aportó una de las primeras grandes emociones de una jornada que regaló actuaciones para todos los gustos y edades.

Lee también: Metallica se llevó todos los elogios en el primer día del Lollapalooza

Hacia las 22, prácticamente todos los que se habían acercado al predio de San Isidro se agolparon en torno al escenario principal para disfrutar del regreso del número central de la noche The Strokes, cuya última visita al país había sido en 2011.

La banda liderada por el cantante Julian Casablancas hizo su aparición con 20 minutos de demora, única banda que se tomó esa libertad en un Festival en donde predominó la buena organización y la puntualidad, aunque la espera pareció entonar aún más los ánimos del público.

Con un volumen estridente y una actitud relajada sobre el escenario, que a veces puede confundirse con displicencia, los neoyorquinos apelaron a un repertorio especialmente basado en el exitoso disco “Is this it”, con el lograron un inmediato feedback con el público.

Tras un remix cumbiero de su tema “Reptilia”, The Strokes abrió el fuego con “The modern age” e incluyó en su set temas como “12:51”, “Drag queen”, “Threat of joy” y “Barely legal”; sin embargo, alcanzó sus mejores momentos con clásicos como “Someday” y “Last nite”.

Otra de las sorpresas del show fue cuando Julian Casablancas gritó en el Main Stage 1: “Sean buenos con Messi”, demostrando que la banda estaba muy relacionada con los temas de coyuntura argentinos. Pero sin dudas, el gran momento del show estuvo marcado por la adrenalítica “New York City cops”, algo así como la lectura gringa de lo que en estos lados del mundo llamamos la “maldita policía”.

A pesar de que Albert Hammond Jr. y Nick Valensi se destacaron con sus guitarras bien al frente de la banda, Casablancas se robó todas las miradas con su saturado estilo para cantar y una actitud en la que probó que el grupo logró trasladar a los grandes escenarios su impronta de banda de pub.

La buena recepción del show de los Strokes quedó en evidencia cuando los neoyorquinos debieron realizar varios bises ante el reclamo del público que no se resignaba a un show de apenas una hora y cuarto.

Fuente: Télam

Foto: Lollapalooza Argentina

Comentarios